2012/04/26

Mesa de Diálogo: “Tecnologías para la Inclusión Social y Desarrollo Sustentable” en el marco de Rosario+20


¿Qué aprendimos de este espacio? ¿Qué insumos generamos para pensar procesos de desarrollo? ¿Cómo generamos insumos de conocimiento científico y tecnológico orientado a la inclusión social y el desarrollo?


Aprendizajes sobre Política Tecnológica para el Desarrollo




De las experiencias a los aprendizajes

La mesa de “Tecnologías para la Inclusión Social y Desarrollo Sustentable” tuvo lugar el pasado 23 de abril en la ciudad de Rosario. Se presentaron las reflexiones y análisis sobre cinco iniciativas tecno-productivas orientadas a resolver problemas sociales y ambientales diversos:

1.    “Políticas tecnológicas para la Agricultura Familiar en el INTA y el MERCOSUR” Diego Ramilo – CIPAF y PROCISUR:
2.     “Tecnologías para la Inclusión Social y Territorios” Silvina Belmonte – INENCO (UNSA)
3.    “Chagas, Agua y Vivienda en el Impenetrable Chaqueño. Propuestas de intervención desde las universidades” Lorena Micucci – FFyBQ (UNR)
4.    “Energía, Política y Tecnologías” Santiago Garrido – IESCT-UNQ
5.    “Diseño industrial y Desarrollo Social” Antonio Vázquez – FADU (UBA)



¿Qué aprendimos sobre Tecnologías para la Inclusión Social (TIS) y su rol en los procesos de Desarrollo?

En principio, todas las presentaciones temáticas y experiencias son TIS, es decir, son formas de diseñar, desarrollar,  implementar y gestionar tecnologías orientadas a resolver problemas sociales y ambientales, generando dinámicas sociales y económicas de inclusión social y de desarrollo sustentable.
Éstas alcanzan un amplio abanico de producciones de tecnologías de producto, proceso y organización: alimentos, vivienda, energía, agua potable, transporte, comunicaciones, entre otras, y tienen como actores fundamentales de sus procesos de desarrollo a movimientos y organizaciones sociales, cooperativas populares, ONGs, unidades públicas de I+D, divisiones gubernamentales y organismos descentralizados, empresas públicas (y, en menor medida, empresas privadas). 


¿Por qué es importante pensar en la producción de conocimientos y de tecnologías en los procesos de desarrollo?

Porque la sociedad es tecnológicamente construida así como la tecnología es socialmente conformada.  En este sentido, las tecnologías son políticas. Por eso, es necesario pensar estratégicamente el rol de las tecnologías.

En otros términos, las tecnologías:

•    Condicionan estructuras sociales y económicas. Para construir una nueva base material de la sociedad que sea más inclusiva y ambientalmente sostenible es fundamental comprender que las tecnologías no son neutrales. Sino que las tecnologías están cargadas de valores, intereses e ideologías y, en este sentido pueden generar formas de inclusión/exclusión social.
•    Demarcan posiciones y conductas de los actores. La disposición, la forma de producción y el modelo de gestión (tecnología organizacional) de una empresa o cooperativa puede responder a formas de participación horizontal o vertical, dependiendo de cómo sean concebidas.
•    Producen problemas sociales y ambientales. Las tecnologías no siempre son la solución, sino parte del problema. En los últimos años el debate en torno a los efectos de diferentes tipos de tecnologías se puso en escena, por ejemplo, la soberanía alimentaria basada en el paquete biotecnológico sojero versus el modelo agroecológico. En el caso de las tecnologías de base agroecológica buscan priorizar la preservación del medio ambiente y una forma de producción que genere calidad de vida; en lugar de maximizar los beneficios económicos y utilizar agroquímicos y formas de manejo que degradan el ambiente. Es importante entender, que en ambas concepciones hay formas de entender el mundo, y sus significaciones y prácticas están imbuidas en la tecnología que cada una propone.
•    Generan procesos de acumulación de capital y redistribución de la rentas. No es lo mismo impulsar que cada persona tenga una huerta orgánica para autoconsumo que plantear un sistema de cofinanciamiento entre miembros de empresas recuperadas y cooperativas. Ambas parecen ser “buenas” o “positivas” a simple vista pero a largo plazo generan diferentes niveles de acumulación y por lo tanto pueden terminar por generar exclusión por otros medios, o bien, estabilizar desigualdades. Entenderlo y preverlo permite mejorar nuestras capacidades de acción.
•    Posibilitan o restringen el acceso a bienes y servicios. Por ejemplo, las microfinanzas posibilitan acceder a un financiamiento para generar micro emprendimientos productivos, mientras los pequeños montos de ese financiamiento y las formas de pago pueden generar restricciones a los actores-beneficiarios. Pensar cómo las tecnologías juegan un papel en el acceso a bienes y servicios es importante para desarrollar estrategias de inclusión social.





Pensando el Desarrollo Sostenible. Rumbo a RIO+20

Considerando el papel fundamental que juegan las tecnologías en los procesos de desarrollo, esta mesa de diálogo permitió observar que existen distintas formas de intervención científica y tecnológica que pueden generar diferentes niveles de inclusión/exclusión social y de efectos sobre el medio ambiente. Por lo cual, es fundamental pensar “los cómo”.

En este sentido, se subrayaron dos condiciones para generar políticas tecnológicas para la Inclusión Social y el Desarrollo:

•    Construcción de puentes entre saberes. La participación de la ciudadanía y comunitaria en el proceso de diseño e implementación de las políticas públicas. El horizonte propuesto refiere a generar capacidades en los actores relevantes involucrados en la implementación de tecnologías para la inclusión social (investigadores, policy-makers, representantes de ONGs y de movimientos sociales) y una mayor articulación entre los diferentes grupos de investigación, organismos gubernamentales y no gubernamentales e instituciones internacionales con el propósito de promover una dinámica de interacción para la consolidación de estos esfuerzos en el plano nacional y regional.

•    Generación de condiciones para que la CyT se oriente a los problemas sociales y ambientales. Las universidades e institutos de I+D cumplen una función clave en la producción de conocimiento y tecnologías que no puede estar separada de la función social y política que tienen en los procesos de Desarrollo. En este sentido, tanto el sistema de financiamiento de proyectos como el sistema de evaluación deben premiar la producción de conocimientos que resuelva problemas sociales y ambientales locales y regionales.






Coordinación de la mesa:
Red de Tecnologías para la Inclusión Social Argentina (REDTISA)
Paula Juarez



 Organización:


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